Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Ideas

Iniciación y metamorfosis

Imagen
  A Natassja Martin, antropóloga, un oso le destrozó la cara mientra trabajaba la península de Kamchatka entre los evenos. ¿Y qué fue del oso, de su oso? “Sigue vivo”. Dice que no lo reconocería, pero está segura de que era un macho. Por el tamaño y porque estaba solo”. Natassja Martin relativiza que se adscriba Creer en las fieras a la escritura de naturaleza, el Nature Writing. “En un sentido sí cae ahí, pero la idea de naturaleza como algo global es nuestra, un concepto moderno occidental, los pueblos indígenas ni siquiera tienen una palabra para naturaleza, es un constructo nuestro”. ¿Ha perdonado al oso que la mordió? “Sí”. ¿Le está de alguna manera agradecida? “Absolutamente. El oso me ha dado la palabra, me ha ayudado a renovar mi condición intelectual y me ha enseñado a contar una historia”. Pero a un alto precio, ha tenido un coste. “Sin duda, como una iniciación, y como una metamorfosis”.

González Sainz

  González Sainz presenta su libro en El palacio de la Isla / Instituto de la lengua. 'La vida pequeña. El arte de la fuga' . Lo he comenzado a leer. Reflexivo, con ideas parecidas a las se me van ocurriendo. La necesidad del silencio. Volver a las cosas. El sentido de la escritura. Con la observación de Stefan Zweig hacía de cómo Rilke miraba París, fijándose en lo pequeño. Más que una presentación formal del libro ha sido una charla en el que respondía a las preguntas que se le hacían, con respuestas algo divagatorias, demasiado largas. Probablemente, en la barra de un bar, junto a una caña o un vaso de vino la conversación hubiese fluido más y las ideas hubiesen germinado mejor. Pero son ideas necesarias en este momento: parar, hacer silencio, reflexionar.

Monoteísmo

  El monoteísmo no supone una victoria sobre el animismo o sobre el politeísmo si no es en el plano racional, y su proyección política. Pero no hay razonamiento que coja cuerpo fuera de la experiencia. No es necesario negar a Dios, tampoco afirmarlo, la vida como hemos aprendido de Darwin sigue su curso. No lo necesita. Que la idea de Dios es un producto de la razón humana (humana, habría que subrayar) ayudada de la imaginación (tiendo a pensar que es un ítem histórico en la experiencia humana) lo prueban las diferentes (y hasta opuestas) formas de concebirla, así como la facilidad con que la modernidad se ha deshecho de ella. Ese, creo, es el sentido de la frase de Dawkins. Lo que no significa que el hombre haya cejado en su afán de trascendencia. Al contrario, hay un hambre de trascender la vida plana, consumista, del hombre moderno. 

327 . Jóvenes

  Los jóvenes pospandémicos son un continente en fase de convertirse en isla.

326. Libertad

  Lo decisivo no es comprender cómo la ideología determina el pensamiento de los demás sino cómo determina el mío

161. verdad/bondad/belleza

  Es una vieja idea la unificación de verdad/bondad/belleza . Pensar adecuadamente es bello, las formulaciones matemáticas además de ser verdaderas son bellas, se dice. El científico, el poeta, el artista, el filósofo moral llegan a conclusiones parecidas. No estoy seguro de que sea así. Me gustaría que lo fuese. Tiendo a creer que es un ejercicio de voluntarismo: desear que sea así: que pensar es bello y útil, que el esfuerzo tiene recompensa. El fluir vital corrobora lo contrario. Creo que que esa alianza verdad/ belleza/pensamiento es una idea que proviene de la infancia de la filosofía y de los infanzones que -adanes- comienzan a pensar. Es más, yo diría que una parte del arte que importa (así como los caminos que la matemática o la física no pueden cerrar o los callejones sin salida de la filosofía) ha trabajado con la idea de destruir esa afirmación voluntariosa.  Un ejemplo del accionismo vienes: Otto Muehl, Kardinal, 1967 . Ni la vida es bella ni el mundo está bien or...

106. Soberbia

  Miramos hacia atrás y pensamos, qué torpe era aquella gente, cómo no podían ver lo que estaba tan claro. Si fuésemos conscientes de nuestra ignorancia y de cómo simplificamos la realidad, quizá, impotentes, nos quedaríamos paralizados. Nuestra ignorante soberbia -a menudo mutada en fanatismo- es el precio que pagamos por seguir delante.

67. 8-M

  Tendemos a creer que el mundo es como lo percibimos, identificando la realidad con nuestra manera de ver las cosas y de decirlas. Muchos hombres creen que las mujeres se quejan de vicio, porque a su manera de ver su trato con ellas es igualitario. Muchas mujeres creen que los hombres son como el hombre que les ha tocado en (mala) suerte. Pero un hombre no es todos los hombres, ni una mujer es todas las mujeres, a pesar de que la presentadora de la Sexta asegure que nosotras cobramos un 25 % menos. Los hombres no hemos matado a 45 mujeres en 2020. Un hombre no puede entrar en la cabeza de una mujer para verse, y a la inversa. Ni siquiera un trans. Dios creó al hombre y a la mujer diferentes, la naturaleza hizo diferentes a los individuos y el hombre (genérico) creó la democracia para que arreglásemos nuestras diferencias.

57. Pecios

  Hay libros numinosos y otros simplemente informativos. Estos te dan lo que se sabe o lo que se sabe de un sector, de una actividad, de un proceso en marcha. Aquellos se abren a brazadas en el mar de la oscuridad, levantan balizas inestables, inseguras, en la ruta que van trazando, sin tener muy claro que puedan servir cuando vuelvas atrás, fogonazos de luz inesperados que te inundan de modo que las terminales sensitivas de tu cuerpo se abren dispuestas a comprender. Los griegos antiguos de Edith de Hall, en el primer caso; El cazador celeste de Roberto Calasso en el segundo. Cómo hacerse con algún pecio del incognoscible océano y preservarlo.

21. Marcos

  Nuestra mente es un compartimento amojonado. En el uso diario de ese gran mecanismo se van ampliando o recordando sus límites. Creemos que lo que bulle ahí dentro, la percepción del mundo, las decisiones que tomamos, el razonar y el sentir entremezclados, no escapa a nuestra voluntad, que los dirigimos, pero eso dista mucho de ser real. El mundo y nuestra propia percepción quedan recluidos en nuestros marcos.

13. El imperio de lo banal

  Si pierdes el móvil, si permaneces unos cuantos días incomunicado (¿Cómo vivíamos antes?) un mundo comienza a desaparecer y otro comienza a emerger. Esperabas una llamada o un mensaje de una mujer que hace tiempo no veías pero, de pronto, reaparece como posibilidad. Es posible que te haya llamado o que te haya enviado alguna nota; no tienes modo de saberlo. Esa posibilidad se desvanece. Por otro lado, el mundo de la apariencia, la banalidad de las cosas que habita la actualidad, su imperio, deja de tener efecto. Puede que como en la meditación oriental del silencio que se hace en tu mente emerja una energía nueva que haga que en ti se inicie una vida nueva.

12. Atreverse a pensar

  Sé que debería estar escribiendo algo de provecho, algo sólido, enjundioso. Con una doble finalidad: olvidarme del día a día de los asuntos políticos, de la cháchara mediática. Cuando lo hago mi mente se libera: siento paz interior y dominio de mí mismo y mi mente es oceánica, se expande, piensa en grande. Y daría sentido a mi capacidad, me pondría a prueba. Otras veces lo he hecho. He producido textos grandes, algunos completos, otros no, aunque están perdidos y no tengo interés en recuperarlos. Casi siempre me alborota la comparación: otros lo hacen mejor que yo, para qué añadir más mierda al mundo. P arece existir una regla, a mayor atención e inmersión en las disputas del día, mayor alejamiento, menor perspectiva de lo real, mayor vaciamiento de sí. Cualquier dilema se vuelve sencillo o idiota desde la distancia suficiente. Desactivar los patrones del pensamiento, esa es la cuestión, atreverse a pensar.

9. Voz

  Cuando doy con la voz, pues la voz es más que las palabras que lleva, cuando surge sin que haya detrás quién la dirija, pues ha hecho silencio en torno y aparece desnuda, ¿puedo decir que hablo yo, que yo llevo las palabras, que soy su dueño, el que las dice, o son las palabras, la voz, quien me hace desde fuera? ¿Hablo en el lenguaje o el lenguaje habla en mí?

336. En defensa propia

Es fácil defenderse de las prescripciones religiosas que atentan contra tu libertad porque ahora la mayoría de la sociedad ve con claridad que los clérigos se inmiscu yen en tu vida. V er la agresión contra tu libertad de proyectos de ingeniería social o política en curso (religiones del presente) no lo es. Oponerse es casi suicida porque te enfrentas a lo que asume la mayoría. E nunciar una oposición razonada a alguna de las ideas que la mayoría asume produce pavor, tanto que la propia conciencia l o desecha como anómal o (cuestión de supervivencia). Sucumbimos ante el chantaje del bien pensar ('no eres de los nuestros') o a l matonismo de los fanáticos ('no te atrevas'). Yo no quiero convencer a nadie de lo que pienso solo que se me permita pensar lo que pienso.

291. Vulnerables

  Como adultos nuestro primer conocimiento es la fragilidad, somos vulnerables, vamos a morir. Necesitamos cierta estabilidad para no sucumbir a ese conocimiento trágico. La familia es nuestro primer asidero; el trabajo, las relaciones sociales y las ocupaciones de todo tipo vienen después, nos brindan un propósito y un sentido. Existen una verdad subjetiva a la que se acerca la religión y una verdad objetiva que nos muestra la ciencia.