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Mostrando las entradas etiquetadas como Retratos

I

  Me viene la imagen de Ifigenia sacrificada por su padre Agamenón por una causa que para él era superior, que soplase el viento en las velas de su armada. Quién y cuándo sacrificó a I? Tengo que escarbar para recordar su nombre. Sé que es la hermana de Rafa. Ahí nació mi conexión con ella. Me la encuentro en la parte soleada de la falda del castillo. El pelo más blanco, las arrugas más pronunciadas, lo mismo que ella pensará de mí. Aunque es tal su ensimismamiento que solo verá en mí la imagen que de mí se forjó hace tiempo, cuando ella escribía poesía, una poesía con más cabezas que una hidra, difícil de desenredar. Y de desarraigar. En algún momento dejó el grupo sin que nadie la echara de menos. Me ve paseando los perros y me dice que hace unos meses se le murió su gata tras 19 años de convivencia. Intenta hacer una frase con lo que siente o sintió cuando perdió a la gata. No le salen las palabras. Intento ayudarla. Quiere decirme que por fin podía salir de ...

Roberto

  Esta mañana en casa de Roberto. Un hombre que vive de sus manos. Un artista del bonsái. Me ha explicado cómo se trabaja, como se reduce de tamaño, como se alambra para que baya tomando forma. Por otro lado, escultor de piedra halladas, o de maderas o de esqueletos de animales. Cualquier cosa le vale, con tal de no estar quieto. Habría mucho que decir de él, un personaje singular.

Sara

  También dos Saras ha habido en mi vida. Una en Castefa, la otra en Valladolid. Aunque las dos me gustaban, la segunda vuelve una y otra vez a mi pensamiento. Las dos tienen hijos y desde entonces se interrumpió el contacto. Reconstruyo lo que pudo ser. Recuerdo los lugares en que nos vimos, allí donde yo iba a buscarla. Desde el primer día, un mar de lágrimas, cuando me contaba lo mal que la trataba su novio, una tarde, sentados en el sofá. Yo escuchaba sin apenas decir nada, ella hablaba y lloraba. Y el último, cuando salía del hospital y volvía a casa. También ese día me hablaba de maltrato, del médico al que ayudaba. También su novio estaba como fondo de conversación, sin apenas mencionarlo. Enfadada, llena de ira. Tampoco yo decía nada o muy poco. Yo acababa de cambiar de ciudad y ella volvía a casa. Había una afinidad por encima de las palabras, corporal. No nos hemos vuelto a ver.

Twitter

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  Nunca me habían bloqueado, bueno, sí, una vez en Whatsapp, una antigua novia. Ahora ha sido en Twitter. Uno que escribe desde hace poco en The Objective . Más o menos las cosas han ido así. Le he puesto un tuit donde le decía que su artículo de The Objective sobre la última de Almodóvar era una redención y que a quién redimía, a Almodóvar, a su revista o a sí mismo en twitter. Me ha contestado “Amigo, no hay redención, solo condena”. Le he replicado: “ Entonces, abajo la condescendencia. La próxima vez, un 'Olmos', por este artículo de Alberto Olmos . Se ha puesto insultante: “No me toques las pelotas”.  Lo he retuiteado anteponiendo: “Maneras de responder” Y luego ha tuiteado “De donde salen estos papafritas”. Y más tarde “Imbécil”.  Entonces le he replicado: “Relájate”, con esta foto.  Me ha bloqueado antes de que yo pudiera escribirle: “ Qué tarde, para hacer una tertulia junto al mar, a esta hora, con el rugido de las olas de fondo y el sol hundiéndose...

Boda

  "Un soneto me manda hacer Violante en mi vida me he visto en tal aprieto". Es probablemente el comienzo más famoso, a excepción de 'En un lugar de la Mancha', en la historia del español, en este caso de Lope de Vega. O al menos lo era en la época en que yo estudiaba, cuando sabíamos distinguir entre cesura y hemistiquio en un verso. Eso podría decir yo ahora. En que aprieto me han metido; qué decir que no sea algo trillado en esta hora. Es cosa notable que los hijos asistan a la boda de sus padres. Hola Julen, hola Lucía. Forma parte de los nuevas prácticas que ponemos en marcha, de la libertad que nos estamos concediendo. Pensad cómo eran las cosas hasta hace no mucho: matrimonio gay, gays con hijos adoptados; bodas con los hijos propios delante, que es el caso, ¿quién lo iba a imaginar cuando yo nacía? Ya puestos, ¿habría que preguntar a los hijos si consienten en el matrimonio de sus padres? Seguro que nos llevábamos muchas sorpres...

El mundo no es lo que era

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  Dos mapas que indican cómo el mundo ha cambiado, y no tienen que ver con la pandemia, aunque la pandemia traerá otros cambios. En el siglo XVI España estaba en el centro del mundo. Ahora estamos en el Extremo Occidente, como Europa, de hecho. Tenemos que acostumbrarnos. Mapa complementario del otro. Países viejos y países jóvenes.

338. O

  Viaje de vuelta desde Valencia. Todo el viaje pensando obsesivamente en O. La semana pasada había conseguido dejar de pensar en ella, dar el caso por cerrado, pero cuando menos lo esperaba me llegó su mensaje. Me ha vuelto a encender. Lo peor de todo es que no sé cómo debo interpretarlo. “Qué bonito el poema... me trae recuerdos del viaje. Gracias por compartirlo conmigo”, me dice con una sonrisa. Tardó seis días en decir algo. ¿Cómo debo reaccionar? La he contestado que no quiero perder el contacto y que su nombre es muy bonito y único, lo cual es cierto. Y espero y espero a que me vuelva a decir algo.

333. O

  Dos mensajes le envié a O. Al primero me respondió con amabilidad y agradecimiento, al segundo no respondió. No sé si has tenido la paciencia de mirarte los archivos de fotos. Hay dos en las que estás esplendorosa. Te las envío sin pérdida de calidad. Whatsapp y Google fotos las reducen, creo que estas te llegarán completas. El recorte de la segunda, que te aísla frente a Nina, lo hace la cámara automáticamente Bajo el hechizo de la primera foto escribí lo que sigue en el enlace . Cada día buscaba el momento y la inspiración para hacer un poema y lo subía al blog. Uno por cada día del viaje. Te vi en aquel banco de la plaza de Ston, tan bella, y se me ocurrió. Un momento fugaz. Una diosa en esa foto. Lo hice al llegar al hotel de Ragusa. Tú/Ragusa.

177. N

  Cuando recibes un mail o un mensaje inesperado en el chat te excita le espera por saber qué te van a contar. La expectativa es doble: ¿será tan interesante que tendré que prolongar la conversación? ¿Desatará una química cerebral que me intranquilice y desgobierne? ¿He de leerlo o lo borro sin leer? Así este que me envía N. Aunque la culpa es mía. Google me ha hecho recordar una foto común de octubre de 2011, cuando las cosas iban bien. Una foto acaramelada. Se la he enviado. No era para tanto. Puedo respirar tranquilo.

155. M.

  Paseo con M. por la explanada del Hotel Vela de Barcelona. La ciudad está casi vacía, si la comparamos con dos años atrás. M. confiesa su soledad y los años que le van cayendo. Yo podría decir lo mismo. Hay una cierta complacencia. No depender de nadie, hacer lo que uno quiere. Y sin embargo, echamos de menos a la mujer. Cada conversación acaba en ese punto, la mujer y su necesidad. Pero vamos siendo transparentes.

150. D

  D. tiene un libro publicado, su experiencia en tierra de xenófobos. Le hice una buena crítica. Viene de acabar una historia policíaca, basada en su propia experiencia. Lo ha presentado a un premio. Tiene en mente un tercero, basado en otra experiencia personal. Me pregunta si yo escribo algo. Se refiere a novelas. Le digo que dado todo lo escrito, no me siento capaz de mejorarlo. Me conformo con las pildorillas que publico en el blog.

130. Equipo

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  Érase una vez Obama y su equipo atentos a cómo se desarrollaba la operación de caza a Bin Laden

89. Castells, no separatista

  La frase apocalíptica de Castells este domingo: "Si este gobierno colapsara sería la desintegración total de este país. Somos la última muralla de defensa de la civilidad". Nacido en Hellín, Albacete, de padre valenciano y falangista y madre aragonesa. "Se podría decir que soy un nacionalista catalán, aunque realmente no separatista". "Más de un tercio de los graduados universitarios españoles no superan el nivel dos en la prueba de comprensión lectora. Por tanto, no están suficientemente preparados para lo que sus puestos de trabajo exigen", según Andreas Schleicher, factotum de PISA.

64. Illa

  Se molesta un amigo porque comparo a la antigua ministra del Ébola, Anta Mato con Illa: “Illa, podrá gustar o no, pero tonto no es y otras cosas tampoco”. Le respondo: Es un hecho que, con la peor gestión (no sé cómo se mide la falta de inteligencia) de los países de nuestro entorno, lo presentaron. Es un hecho que la gente lo votó, incapaz de ver su incapacidad: es decir, quienes lo presentaron contaban no con la inteligencia del gestor sino con su falta en los electores. Es un hecho que se negó a hacerse la prueba covid como se ha hicieron el resto de los candidatos. Es un hecho que Cataluña no tiene arreglo

17. Cencellada

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  Tras la niebla y el frío nocturno, la cencellada. Hermosa cencellada. Paseo por los alrededores del monte del castillo, con un ligero estremecimiento por este fenómeno natural. Pocos pasean como yo y los que lo hacen no prestan atención. Solo una pareja se detiene a preguntarme si las bolsas de la procesionaria, tantas este año, las protegerán con tantos días bajo cero. He leído que aguantan, que solo sucumben entre los 7 y los 12 bajo cero. El lado sur de la pineda está este año infestado. Por la tarde, de la mano de Taylor Swift vuelvo a pasear por la misma zona, ya no queda ni rastro de escarcha; también la niebla ha desaparecido. En el mirador del castillo contemplo la ciudad y miro dentro de mí. Veo el vacío.

5. El frutero

  No estaba detrás del aparador de la fruta, he tenido que llamar. Ha aparecido algo más gordo, no demasiado, igual de joven pero con la cabeza como una bombilla iluminada, como la cara brillante de la luna. No creo que me haya reconocido, han pasado muchos años y yo iba enfundado: cara, cabeza, manos. No iba a la frutería de la calle Jerez desde que mi madre estaba en sus cabales. ¿Cuántos años han pasado? Cuando estaba por aquí, la acompañaba a hacer la compra: pescadería, carnicería, frutería. Le gustaba que yo la acompañase. A mi no me apetecía, pero la acompañaba. Ahora, el frutero de la calle Jerez tampoco tiene madre. Entonces estaban los dos, la madre ordenando, moviendo las piezas de aquí para allá, charlatana, preguntando, ¿Qué tal por esos andurriales?, ¿y tus hijos?, esas cosas que la gente pregunta. El hijo, complaciente, obediente, como ahora. El tiempo parecía quieto en ese rincón, estancado, como si nada lo fuese a variar.

2. Eva 2

  Probablemente, antes de que yo dicidiese, el deseo ya había decidido por mí. Estaba convencido de que la cosa no iría a más, de que me quedaría con las ganas de atribuir valor y localizar a ‘la bella desconocida’ (JJ) . Antes envié la foto de su perfil de WhatsApp a dos amigos, a JJ, que estuvo aquellos días de 2016 conmigo en Granada, y a R., por si la reconociese como compañera de aficiones en esta ciudad, la montaña, los libros. JJ no la recordaba de nada y, haciendo memoria, no veo ningún encuentro memorable con una mujer que quedase ahí como una herida o como un camino abierto en tierras andaluzas . R., tampoco. M e echó en cara que no recordase a una mujer tan espléndida y añadía que se ofrecía para que fuésemos a enseñarla el Acebal de Soria. Así que a última hora, le conté el sucedido, mediante WhatsApp, a Eva: que estaba “intrigado porque repasando la agenda para felicitar el año nuevo a la gente que conozco, di con este chat. Es de 2016. Y las fechas no me cuadran. ...

1. Eva

  ¿Nos devolverá el tiempo las oportunidades perdidas? No lo creo. Un Brief Encounter solo sucede en las películas. Corría marzo del 2016. Estaba yo en Granada haciendo turismo con JJ, Granada y Códoba y Cazorla y las antiguas ciudades de Jaén. Pero ese día, las fotos lo atestiguan, mi memoria es mala, pero la del algoritmo de Google F otos no, ese día intercambio un chat, con dos simples entradas, con un número de teléfono que ahora veo en WhatsApp que corresponde a Eva. Una Eva que no ti e ne nada que ver con Eva de Barcelona, de quien estuve enamorado. En ese chat, a las 14,44, yo le digo que solo de una mujer como ella cabía es p erar que se identificase con el poema y le deseaba Carpe D iem. No recuerdo de qué poema se trataba. No recuerdo dónde la conocí, qué circunstancia vivimos juntos, qué emociones. No recuerdo quién es o era esa Eva ni por qué tenía yo su teléfono . Ella respondía, a las 19,58, detrás de dos emoticonos, uno sonriendo y el otro guiñando: ...precioso.gr...

357. T

  ¿Sólo somos felices en el pasado? Nuestra memoria nos lo recuerda. Mientras vivimos no somos conscientes de nuestra felicidad. Es el recuerdo el que compara y establece escalas de felicidad. Yo, ahora. Recuerdo este día por encima de otros, cuando pensaba en ti, T y t u cumpleaños. T e enviaba mensajes, mientras iba s de compra s con t u madre. Luego, hablábamos. Una conexión, n o ha habido otra comparable.

326. Tóxico

  Los socialistas celebraban ayer el asesinato de Ernest Lluch. El presidente en un tuit dijo que lo asesinó el terrorismo. No aclaró que es o qué fue eso, "el terrorismo", si había un quién detrás. Lucia Mendez, que parece que va despertando (ayer escribió un magnífico artículo contra la ley Cela á ) recoge palabras de ministros sobre el tóxico Iglesias ( para mí el maligno, sin más ): "es peligroso para España y el PSOE". Así, en binomio, como si fuesen matrimonio bien avenido, España y el PSOE. Cuánto mejor si hubiese divorcio ya.